¿El yoga es una secta?

por | Mar 22, 2018 | Explicaciones, Reflexiones | 2 Comentarios

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“No salgas de ti para ser una víctima; ve adentro de ti y sé Maestro de ti mismo.” Yogi Bhajan

A lo largo de mi vida en el yoga he escuchado muchísimas veces este término, secta, para aludir al yoga, y más cuando se referían al mundo del Kundalini. Evidentemente no lo comparto y menos en estos momentos de mi vida, pero puedo llegar a comprender este pensamiento. He aquí el motivo de esta entrada, no para cambiar de opinión a nadie sino para que juntos reflexionemos sobre esta pregunta y cada uno de forma individual llegue a su conclusión.

Antes de entrar en este planteamiento, pongamos sobre la mesa que significa el término secta.

¿Qué es una secta?

Según la RAE:

Del lat. secta.
1. f. Doctrina religiosa o ideológica que se aparta de lo que se considera ortodoxo. Rechazan que una secta se equipare a una religión.
2. f. Conjunto de seguidores de una secta. La secta de los esenios.
3. f. Comunidad cerrada, que promueve o aparenta promover fines de carácter espiritual, en la que los maestros ejercen un poder absoluto sobre los adeptos.

Observando estas 3 definiciones, en mi opinión no hay cabida para el yoga, ya que tú decides cuánto y hasta dónde quieres implicarte, qué camino escoger o qué estilo de yoga vibra más contigo. Comprendo perfectamente que haya ciertas dudas sobre si es una secta por los diferentes temas que expongo a continuación:

Actitudes que vamos adquiriendo

Según los sutras de Patañjali explica un método de ocho pasos para llegar a la finalidad última que es la iluminación, con esos pasos facilitas ese fin último, y aquí entra una parte de actitud. Evidentemente es totalmente opcional, pero está claro que si nos tomamos el yoga como un compañero de vida, esta senda nos muestra como es fácil vivir en armonía, evitando esos grandes desequilibrios que a veces surgen. Cito dos pequeños ejemplos que se adquieren:

  • No violencia: Esta actitud de no violencia es con todo, contigo, con tu mente, con tus actos, y aquí entra la parte de porqué muchos yoguis son vegetarianos o veganos, Es muy simple, no quieren participar en ese acto de violencia que ocasiona el matar animales para comer.
  • Disciplina: Esto también se puede desarrollar con el tiempo y además llega un momento en que esta disciplina no es solo respecto a la práctica física, sino que llega a la parte más importante que es la mente. Puedo empatizar con las personas que no llegan a entender que necesito ir a clases regulares y tener una autopráctica propia y evidentemente si me voy de vacaciones me llevo mi esterilla, la práctica pasa a tener una mayor prioridad en mi vida. Pero nadie me lo ha impuesto, es mi camino, mi senda en este mundo y cada uno decide cuánto tiempo quiere dedicarle.

Devoción

Aquí es lo mismo que el punto anterior, eres totalmente libre, no tienes porqué creer en Dios si no lo sientes, es más, no tienes por qué creer en nada si no hay nada que vibre contigo. Sí que es verdad que existen rituales, pujas, ceremonias, etc. Pero todo esto está ligado con el camino del Bhakti, dedicado a esta devoción, o si tu religión es el hinduismo. Pero me gustaría remarcar que no es necesario para la práctica del yoga, pero sí que es verdad que la fe nos aliviana el camino.

Aquí me gustaría dar mi experiencia, puedes tener una práctica devocional sin necesariamente usar la imagen de ningún Dios de ninguna religión utilizando lo que más te conecte con tu interior. Tampoco aporta nada mantener odio o rechazo hacia cualquier religión, ante esto es mejor mantener la indiferencia. Y por supuesto si tienes la oportunidad de ir a un ritual, te invito a que vayas y lo disfrutes sin juzgar, rindiéndote y entregándote totalmente, es una muy buena experiencia.

Mantras

Voy a reconocer, que la primera vez que asistí a una clase de Kundalini, la parte de cantar mantras me impactó, no pasa nada por reconocerlo mi experiencia es esa. La parte de mantras no resonaba nada conmigo, pero el resto de la clase sí que me gustaba. Creo que sentía un rechazo absoluto hacia todo lo que mi mente no entendía, porque no me permitía simplemente sentir sin ponerle juicio. Entonces mi mente hizo su juego de autojustificación para autoconvencerme de que no pasaba nada. Ahí va: “Laura, la gente hace clases guiadas, como aerobic, y dicen “1, 2, 3″. Pues esto es lo mismo, pero con palabras en sánscrito”. ¡Solucionado! Cuánta ignorancia, ¿no? Ahora a través del tiempo, reconozco mucho la utilidad de los mantras (dejando de lado el efecto de cada uno de ellos) sólo con observar la forma en que nos enfoca y dirije la mente, manteniéndola ocupada con el fin de no crear más perturbaciones. Cuando experimentas esa paz es genial y empiezas a confiar y a disfrutar todo lo que te aporta el yoga.

Hacer actividades con tus amigos yoguis

Es algo totalmente normal, es como quien juega a pádel todos los fines de semana y después quedan para comer, pues esto es igual. Haces retiros, te acuestas pronto el fin de semana porque tienes una masterclass o una formación y prefieres descansar. Quizas con algún amigo yogui quedáis para hacer cualquier técnica de limpieza o quedáis simplemente para practicar una postura o ir a un concierto o kirtan.

Seguir a un maestro o a una figura espiritual

Es muy habitual que muchos practicantes sigan a un maestro o a una figura espiritual que les ilumine en la senda del yoga. Tener un maestro es tener una referencia, como nuestros padres, como alguien que te pueda ayudar, guiar, empujar y empoderarte en tu camino individual de autoconocimiento y de liberación del propio ser. Pero al final, tú eres tu verdadero maestro, todas las enseñanzas que te aportan tienes que experimentarlas y vivirlas tú para poder comprenderlas verdaderamente.

También es normal que a estos maestros o gurús se les tenga un respeto, cariño, una admiración profunda y un agradecimiento por todo lo que les ha llegado a aportar. Por el contrario, hay muchos practicantes de yoga que no tienen ningún maestro y no pasa nada, todo es perfecto, ya que toda la sabiduría está en tu interior.

Conclusión

En mi opinión creo que las personas que manifiestan que el yoga puede ser una secta es porque observan como cambian algunos aspectos de tu vida y personalidad, pero estos cambios vienen por ti, no porque nadie te los imponga, además, muchos de ellos te das cuenta que los estabas necesitando y no son un gran esfuerzo.

Entonces, si yo elijo todo: desde cuánto quiero implicarme, que camino escoger, qué tipo de práctica, si quiero utilizar mantras o la devoción, ¿Hay cabida para que el yoga sea una secta? Además, si fuese cierto que todo te lo impusieran ya no sería yoga, porque ya no entra en juego el papel del autoconocimiento, la libertad y habría un juicio en todos tus actos. Es todo lo contrario de lo que el yoga nos explica. El yoga es un camino individual en el que te pueden guiar, pero es necesario practicarlo solo, aprender y errar sino ya no sería yoga.

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Reflexión

A través del yoga me he dado cuenta que estoy llena de prejuicios hacia muchas cosas, y es algo que tengo que cambiar. Poco a poco lo estoy mejorando y es un currazo, pero el prejuicio es innecesario y hace que solo veas mierda donde no la hay. Después si te equivocas te sientes mal, también te condiciona para actuar frente a muchas cosas. El prejuicio es un gran cortafuegos.

¿Alguna vez has tenido un prejuicio y te has equivocado? ¿Cómo te has sentido?