Yogui lecturas: “Biografía del silencio” de Pablo d’Ors

por | Feb 22, 2018 | Libros | 2 Comentarios

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“Meditar es asistir a este fascinante y tremendo proceso de muerte y renacimiento” Pablo d’Ors

Pablo d’Ors

Pablo d’Ors nació en madrid, en 1963. Se graduó en Nueva York y estudió filosofía y teología en Roma, Praga y Viena, se doctoró en Roma en 1996. Fue ordenado sacerdote en 1991 y destinado a Honduras.

Su trayectoria como novelista comenzó en el año 2000, con “El estreno”. El reconocimiento del público le llegó con su Trilogía del silencio, conformada por “El amigo del desierto (Anagrama, 2009-2015)”, la aclamada “Biografía del silencio (Siruela, 2012)”, que constituyó un auténtico fenómeno editorial, y “El olvido de sí (Pre-textos, 2013), un homenaje a Charles de Foucauld, explorador de Marruecos y ermitaño en el Sahara, de quien se lo considera hijo espiritual.

En la actualidad, Pablo d’Ors escribe y anima la red de meditadores “amigos del desierto”.

Opinión personal

Antes de dar mi opinión personal, quería dar las gracias a mi amiga Eva, por descubrirme este libro tan especial. Al acabar de leerlo lo definiría con una palabra muy clara: motivador. Es una clara invitación a vivir las diferentes experiencias que te otorga la meditación.

De la forma en que el autor va desarrollando el libro, te das cuenta de que la meditación, no es para élites o personas desarrolladas espiritualmente, sino todo lo contrario, nos anima a practicarla sin importar tu cultura, tu profesión, tus raíces, o incluso siendo analfabetos. Porque meditar es para todos y sólo hace falta constancia y determinación. He de decir que el libro es superpequeño y de bolsillo, lo puedes llevar a todos lados, escrito con un lenguaje sencillo que todo público pueda entender, además de que tiene frases muy bonitas que te inspiran. Al finalizar el libro te queda el regusto a envidia que te da su práctica, queriendo practicar para obtener el mismo resultado.

Meditación

Pablo d’Ors narra sus inicios en la práctica, pasando por dolores corporales, fluctuaciones mentales, el cómo desarrolla el papel de espectador, cosa que requiere atención plena para poder indagar en las distracciones mentales. Como en cualquier situación en la vida, pasa por momentos de crisis, llegándose a preguntar si todas las horas que ha pasado meditando ha sido una pérdida de tiempo por la escasez de resultados, a pesar de ésto, perseveró desarrollando la convicción y la voluntad.

Hay un momento en el libro que se pregunta: “¿Qué se espera de la meditación?“, a lo que contesta: “Nada y todo“. Desde mi punto de vista, ésto es puro karma yoga, no esperar ningún fruto de la acción que realices. No se puede vivir en paz anhelando siempre el fruto de la acción, porque por cualquier motivo, si el fruto no llega, entra en juego la decepción. Por eso él se refiere a que “todo es cuestión de fe“, y creo humildemente, que la meditación al principio es fe pura. Es fe porque es ir más allá de lo que tu mente entienda o haya experimentado.

Más adelante sigue con este hilo, comentando que cualquier actividad que realices de forma entregada, es una fuente de dicha. Desde mi punto de vista, la fe y la entrega son dos palabras que deben coexistir juntas, sobre todo no tener rechazos a ambas, por juicios o esquemas mentales.

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“Meditar no es difícil; lo difícil es querer meditar” Pablo d’Ors

Beneficios

En muchos capítulos, el autor va narrando todo lo que va recibiendo de la meditación, aquí añado algunos ejemplos:

Atención plena, fuera y dentro de la meditación

Un ejemplo muy común sería hacer un viaje y no ver nada por no estar atentos, leo un libro y no me entero, escuchar una frase y ser incapaz de repetirla. Seguro que ésto y mil ejemplos más nos ha pasado alguna vez, y es no estar con la conciencia plena en el momento presente.

Vislumbrar lo real

Nuestra mente suele divagar por su infinito, viajando sin parar, hasta el punto de que nos creemos nuestros propios pensamientos. El autor remarca que la realidad siempre supera la ficción. Fundamentalmente porque es real y no causa la frustración posterior de no obtener ese deseo. También remarca que la realidad es mil veces más bonita de lo que pensamos

Afrontar el dolor y el sufrimiento

En este punto estoy muy de acuerdo con él. Nos han enseñado a no conectar con nosotros, evitando el contacto con todas nuestras emociones. Debemos reeducarnos y enfrentarnos al sufrimiento, dolor y miedos. Y no hay mejor manera que a través de la meditación. Pero al principio de nuestra práctica siempre huímos y yo la primera. No nos damos cuenta que la solución real a todo, está en nuestro interior.

Autoconocimiento

Quizás es uno de los capítulos que más me gustó, porque es indagar en nuestro gran desconocido mundo interior. Él se pregunta que quién es él en realidad, y él contesta algo tan simple como, “Yo soy“. Una respuesta muy simple pero llena de grandes incógnitas.

Desarrollo de la paciencia, constancia y determinación

Cuanto más nos sentemos a meditar, más desarrollaremos éstas cualidades, y en consecuencia, tener éste compromiso para con nosotros, nos hace tener más confianza en nuestras acciones y en nuestras promesas.

Enfrentarse al mundo

Sin quererlo cambias el modo en que te enfrentas al mundo, ¿por qué? Porque te observas y observas a tu alrededor, con amor y sin juicio, con una mirada atenta pero no obsesiva. Aceptando la vida tal como es, obteniendo una visión más global, sentimental y menos analítica.

Conclusión

La conclusión a la que he llegado es que, primero, la meditación es para todos y lo único que requiere es constancia y disciplina, para algún día, llegar a ver los frutos de esa práctica, que tardan en llegar, pero seguro que llegan.

También nos remarca que pretendemos salir aireosos de la vida sin conflictos, y es imposible, debemos caminar dejando al lado las dudas el miedo y el temor. La meditación nos ayudará a quitarnos la venda de los ojos, solo hay que entregarse de forma fiel a ella, con perseverancia y vivir de otra forma, en la cual reside el amor, el desapego y la ruptura de los patrones mentales.

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Reflexión final

Me gustaría acabar como él, evidentemente salvando las distancias, “Si he escrito estas páginas es precisamente para aumentar mi fe en el silencio“, en el cual muchas veces intento entrar, pero a veces me es imposible. En mi caso he escrito esta entrada con la misma finalidad que él y animaros a que os leáis este libro tan maravilloso. Sé que algún día llegaré a transcender éste muro y podré tener una buena práctica de meditación.

Por eso os animo a probarlo, continuar o a perseverar y aunque no veamos los resultados, seguro que algún día llegarán.

Tenemos un gran desafío, ¿Te apetece vivirlo?

Referencias